Prevención de la obesidad infantil

Prevención de la obesidad infantil es fundamental

La obesidad es una enfermedad compleja con muchos factores contribuyentes, pero hay formas en que los padres y cuidadores pueden ayudar a los niños en su camino hacia la buena salud.


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Aproximadamente 1 de cada 5 niños en los Estados Unidos tiene obesidad. En comparación con los niños con un peso saludable, los niños con sobrepeso u obesidad tienen un mayor riesgo de padecer asma, apnea del sueño, problemas de huesos y articulaciones, diabetes tipo 2 y enfermedades cardíacas. Los niños con obesidad también son más propensos a sufrir acoso, aislamiento social, depresión y baja autoestima. Aunque no existe una solución simple, hay muchas formas en que los padres y cuidadores pueden ayudar a los niños a alcanzar un peso saludable.

Comer alimentos de muchos colores

Tener una dieta saludable puede ayudar a los niños a obtener los nutrientes que necesitan para un crecimiento y desarrollo saludables, y ayudarlos a alcanzar un peso saludable. Una dieta saludable es rica en frutas, verduras, cereales integrales, proteínas magras y productos lácteos bajos en grasa o sin grasa.

Para ayudar a los niños a desarrollar hábitos de alimentación saludables:

  • Sírvales abundantes verduras, frutas y productos integrales.
  • Incluya productos lácteos bajos en grasa o sin grasa, entre ellos yogur y queso.
  • Elija carnes magras, aves de corral, pescado, lentejas y frijoles como fuentes de proteína.
  • Motive a su familia a beber mucha agua.
  • Limite las bebidas azucaradas.
  • Limite el consumo de azúcar y grasas saturadas.

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Actividad física todos los días

En comparación con los que están inactivos, los jóvenes físicamente activos tienen músculos más fuertes y una mejor condición cardiovascular. También suelen tener menos grasa corporal y huesos más fuertes. La actividad física regular en la infancia también reduce el riesgo de depresión. Los niños necesitan al menos 60 minutos de actividad física todos los días;

Estos tres tipos de actividad física deben formar parte de cada semana para los niños y adolescentes:

  • Actividad aeróbica
    • La mayoría de los 60 minutos diarios de actividad física de tu hijo deben ser actividades aeróbicas, como caminar, correr o cualquier actividad que haga que su corazón lata más rápido. Además, motívalo a hacer actividades aeróbicas al menos 3 días por semana que hagan que respire más rápido y que sus corazón lata fuertemente.
  • Actividades para fortalecer los músculos
    • Al menos 3 días por semana, incluye actividades para fortalecer los músculos, como trepar o hacer “push-ups” (flexión de brazos), en los 60 minutos o más diarios de actividad física de tu hijo.
  • Actividades que fortalecer los huesos
    • Al menos 3 días por semana, incluye actividades para fortalecer los huesos, como brincar o correr, en los 60 minutos o más diarios de actividad física de tu hijo.

Reduzca la cantidad de azúcar

La mayoría de nosotros comemos y bebemos demasiados azúcares agregados, lo que puede provocar problemas de salud como aumento de peso y obesidad, diabetes tipo 2 y enfermedades cardíacas. Los niños menores de 2 años no deben tener azúcar agregada en su dieta, y los niños mayores de 2 años deben mantener los azúcares en menos del 10% de sus calorías diarias.

Una buena forma de reducir el consumo de azúcar es evitar las bebidas azucaradas como los refrescos, los jugos y la leche con sabor. Ayude a sus hijos ofreciéndoles agua, leche baja en grasa o jugo 100% natural.

Reducir el tiempo frente a una pantalla

Los adultos y los niños pasan más de 7 horas al día siendo sedentarios, ¡y eso no incluye el tiempo que pasan durmiendo! Muchas de estas horas sedentarias se pasan sentado o acostado en un teléfono, tableta o computadora; viendo la televisión; o jugando videojuegos (también conocido como tiempo de pantalla).

Demasiado tiempo frente a una pantalla tiene consecuencias para la salud: está asociado con la falta de sueño, el aumento de peso, las calificaciones más bajas en la escuela (enlace solo en inglés) y problemas de salud mental en los jóvenes. Cuando reduce el tiempo frente a la pantalla, libera tiempo para actividades familiares. La Academia Estadounidense de Pediatría recomienda crear un plan de medios familiar y tiene ejemplos como mantener los horarios de las comidas sin tecnología, cargar dispositivos por la noche fuera del dormitorio, apagar las pantallas una hora antes de acostarse y muchos más.

Aunque un tiempo de tranquilidad para leer y hacer la tarea está bien, limite el tiempo que los niños miran televisión, juegan videojuegos o usan Internet a no más de 2 horas por día. Además, la Academia Estadounidense de Pediatría recomienda que los niños de 2 años o menos no deben ver televisión. En su lugar, motive a los niños a encontrar actividades divertidas para hacer con los miembros de la familia o por su cuenta que simplemente impliquen más actividad